Maestros del camuflaje: el insecto palo


Estos curiosos insectos de forma alargada, se camuflan perfectamente con su entorno adoptando formas similares a ramitas, tanto en su forma como en su color, lo que les permite pasar completamente desapercibidos para muchos depredadores. Cuanto más viejos son los ejemplares de esta especie, más oscura se vuelve su coloración, pasando de verde claro o un color marrón claro, casi crema, a un marrón muy oscuro.
Los insectos palo no se alejan de su planta nutricia durante el día y esperan a que llegue a la noche para alimentarse (son animales nocturnos). No obstante, no todas las noches les sirven para sus cortas correrías (de apenas dos metros de distancia). Estos animales sólo acostumbran a abandonar su refugio en las noches cálidas y sin viento. El fuerte viento o la humedad ambiental elevada parece incomodar a los insectos palo. Solo muestran activos bien entrada la noche, por lo que de día, por culpa de sus grandes dotes para el camuflaje nos será casi imposible ver a alguno de estos animales mimetizados entre el follaje de los arbustos, aunque lo tengamos delante de nuestros ojos.
Los insectos palo jóvenes, sobre todo los recién nacidos, son mucho más activos que los adultos y pueden recorrer grandes distancias para alejarse mucho de su lugar de origen (también es cuando son más diurnos). Sin embargo, cuando llegan a la edad adulta se vuelven animales muy perezosos y raramente se desplazan más de 3 metros a lo largo de todo una noche.