Estrategias de supervivencia: perder la cola para salvar la vida

El autosacrificio puede constituir un medio de supervivencia para lagartos y lagartijas. En momentos de extremo peligro y solo como último recurso, la mayoría de lagartos y lagartijas se desprenden de su cola.
Mientras el agresor presta atención al rabo, que se agita convulsivamente, el lagarto se escabulle indemne. De ese modo el depredador come algo y el lagarto conserva la vida.
Tarde o temprano, le crecerá una cola nueva, tan buena como la primera, pero el reptil ya no podrá desprenderse de ella.
En algunas ocasiones, durante la regeneración se produce una bifurcación del cordón cartilaginoso; esa bifurcación, al seguir con el proceso de crecimiento, da como resultado que aparezcan dos colas.