Maestros del camuflaje: la araña cangrejo


La araña cangrejo ( Misumena vatia ) atrapa desprevenida a su presa variando su color de acuerdo al de su escondite, usualmente una flor.
Controlando la cantidad de pigmento líquido que bombea el intestino hacia la piel, estas arañas pueden, por ejemplo volverse amarillas cuando descansan en una margarita, o rosadas si están en un brezo o en una orquídea.
La araña cangrejo, espera al acecho, con los dos pares anteriores de patas, armados con pelos erizados, extendidos. Cuando una abeja o mariposa se acerca a la flor, la araña salta sobre ella y le estrecha un abrazo mortal. Le inyecta un poderoso veneno que afecta al sistema nervioso, para impedirle que se resista y atraiga la atención de los pájaros.