Termiteros, unas obras maestras arquitectónicas

Termitero

Castillos de barro

Los altos montículos con forma de pirámide, agujas o cúpulas, que construyen las termitas impresionan por fuer, pero su sofisticación estructural interior es sencillamente extraordinaria ... contienen despensas, jardines, sistemas de aire acondicionado, guarderías, cuartos de estar, sótanos, pozos, chimeneas y cámaras reales.

Un reino palaciego

Las colonias de termitas están gobernadas por el rey y la reina, las únicas termitas fértiles de toda la colonia. Ambos permanecen en sus cámaras, donde la reina se dedica sólo a poner huevos, mientras es asistida por una corte de obreras, que cuidan de los huevos y larvas y se encargan del mantenimiento de la colonia. Por su parte las termitas soldado, armadas con grandes mandíbulas, defienden las entradas del montículo.

Diseños urbanos

Las termitas obreras, que son ciegas, construyen estos fantásticos castillos con tierra mezclada con saliva, que adquiere una enorme consistencia que nada tiene que envidiar al cemento. Las paredes pueden llegar a tener 50 cm de espesor, dependiendo de la especie que las construyan.

Despensas vivas

Las termitas de África comen sobre todo madera muerta difícil de digerir, por lo que sus excrementos son ricos en nutrientes. Para evitar el desperdicio, cultivan en sus excrementos un hongo que descompone los nutrientes, de modo que al cabo de seis semanas, estos insectos pueden alimentarse de dicho hongo y de esta manera pueden comer y digerir el abono orgánico resultante.

Aire acondicionado

Una colonia activa, genera mucho calor, por ello las termitas han diseñado un sistema de enfriamiento en el diseño de sus construcciones. El aire caliente se eleva a través de una gran cavidad central que hay en cada una de las chimeneas superiores, por donde sale el aire saturado de dióxido de carbono y entra aire oxigenado. El aire fresco baja así a una especie de sótano situado en la base del nido.