Xenicibis, el ave "gladiadora"


La noticia "saltaba" a los medios la semana pasada. Un ave prehistórica desaparecida hace 10.000 años, poseía unas inusuales alas que utilizaba a modo de mazo para golpear a su oponente.
Paleontólogos de la Universidad de Yale y del Instituto Smithsonian han descubierto que el Xenicibis, miembro de la familia de los ibis que vivió hace unos 10.000 años exclusivamente en Jamaica, batía sus alas como si de un mangual se tratase.

El pájaro prehistórico balanceaba la parte superior de su brazo oscilante gracias a las articulaciones, que funcionaban como bisagras, y luego golpeaba a sus enemigos con la parte gruesa de los huesos de sus alas.

"Ningún animal ha evolucionado nunca a nada parecido", explica Nicholas Longrich, de la Universidad de Yale y responsable de la investigación. "No conocemos ninguna otra especie que use su cuerpo como un mangual. Es la mayor especialización armamentística que hayamos visto nunca en un pájaro", asegura.

Como parte del estudio, los investigadores analizaron esqueletos parciales de Xenicibis descubiertos recientemente y vieron que sus alas eran muy diferentes a todo lo que habían visto con anterioridad.

"Cuando las vi por primera vez creí que se trataba de algún tipo de deformidad", afirma Longrich.

El Xenicibis es del tamaño de una gallina grande, similar a otros miembros de la familia de los ibis. Exceptuando sus alas, que incluyen huesos gruesos y con la parte delantera curvada.

El equipo encontró que varios huesos de las alas analizadas tenían evidencias de duros combates. Estas peculiaridades llevaron a los investigadores de Yale a pensar que tendrían que "utilizarlas para algo".

Se sabe que algunos pájaros usan sus alas para golpear o a modo de martillo. Pero el Xenicibis es el único animal conocido que las blandía de esta particular forma, como si fueran dos bates de béisbol dispuestos a machacar a sus oponentes.

Los científicos creen que con esta técnica podrían defenderse de otras especies que acecharan a sus huevos o crías.

Los ibis de hoy en día han perdido la contundencia sus antecesores, pero siguen siendo muy territoriales y a menudo se enzarzan en luchas en la época de nidificación o por comida.