Las ranas re-evolucionarias recuperan sus dientes varios millones de años después

Un ejemplar de estas ranas (Gastrotheca guentheri)
Viven en los bosques de Colombia y Ecuador, tienen características únicas y están revolucionando la teoría sobre la evolución.
Hablamos de las ranas marsupiales dentadas, o Gastrotheca guentheri, y son los únicos batracios del mundo con dientes tanto en la mandíbula inferior como superior. Según un equipo de científicos de la Universidad Stony Brook (Nueva York), la especie había perdido sus piezas dentales inferiores hace 200 millones de años, pero los han recuperado.

Estos anfibios también son conocidos como 'ranas marsupiales'. Llevan sus huevos en bolsas, como los canguros. La diferencia es que las ranas tienen el marsupio en la espalda y no en el vientre como los mamíferos australianos.

La 'reaparición' de estos dientes fomenta el debate sobre si los rasgos complejos de las especies se pierden en la evolución o si pueden resurgir, aunque los expertos sugieren que esta prueba identifica un 'vacío legal' sobre todas las teorías anteriores.

En el pasado, el consenso entre los científicos era que las características perdidas durante el proceso evolucionario no pueden recuperarse, un principio conocido como la ley de la irreversibilidad o ley de Dollo, debido a que fue planteada por el paleontólogo belga Louis Dollo (1857–1931).

El regreso de los dientes inferiores luego de más de 200 millones de años en el caso de la ranas marsupiales dentadas puede considerarse una excepción a la ley de Dollo.
John Wiens, autor principal del estudio, reconoce que "tras combinar datos de fósiles y secuencias de ADN pudimos demostrar que perdieron sus dientes hace más 230 millones de años, pero reaparecieron en los últimos 20 millones", como figura en las conclusiones del trabajo publicadas en la revista científica Evolution.

En los últimos años, los científicos han debatido varios casos en los que características perdidas durante el proceso evolucionario de una espece parecen haber reaparecido, como las alas de los insectos palo o fásmidos, la etapa larval en las salamandras o el número de dedos en las patas de las lagartijas.